Las varices se asocian con un mayor riesgo de trombosis venosa profunda

Las varices son el signo más frecuente de insuficiencia venosa crónica. Una enfermedad que puede estabilizarse o ir empeorando progresivamente, es decir, complicándose, como lo demuestra un reciente estudio. Los investigadores advierten del riesgo de trombosis venosa profunda (TVP) o embolia pulmonar, que normalmente se subestima, y recuerdan la importancia de acudir a un especialista vascular.

Una variz en la pierna es una dilatación permanente de una vena del sistema venoso superficial de los miembros inferiores. Esta vena se deforma, volviéndose anormalmente ancha, sinuosa y alargada. Diferentes cambios en el estilo de vida permiten mejorar los síntomas asociados a las varices (actividad física, cambiar de alimentación, evitar sobrepeso, la exposición solar, la ropa ajustada y tacones altos, etc.) pero también es recomendable acudir a un especialista si surgen complicaciones. Incluso si se trata de una afección menor, hay que vigilar por si un edema o un hematoma aparece en la pierna o si las varices tienen más de 3 milímetros de diámetro.

Investigadores taiwaneses confirman que estos síntomas de insuficiencia venosa no deben ser tomados a la ligera ya que las varices estarían asociadas a un mayor riesgo de de desarrollar una trombosis venosa profunda (TVP), también conocido como flebitis. Esta se caracteriza por la formación de un coágulo sanguíneo (trombo) en una vena importante de los miembros inferiores. En ciertos casos, puede suceder que el coágulo se desprenda de la pared venosa, suba hacia el corazón a través de la sangre hasta llegar a la arteria pulmonar y producir su obstrucción, produciendo una embolia pulmonar.

Varios tipos de complicaciones

Su estudio muestra que las varices son algo corriente, cerca del 23% de los adultos norteamericanos las padecen, pero muy pocas veces se asocian con riesgos graves para la salud. Explican los resultados que “se sabe poco sobre las varices y el riesgo de enfermedad vascular, incluida la trombosis venosa profunda (TVP), la embolia pulmonar y la enfermedad arterial periférica”. La enfermedad arterial periférica es una obstrucción de las arterias periféricas, normalmente en las piernas, causada por depósitos de grasa en las paredes arteriales (ateroesclerosis). Los investigadores han analizado la salud de casi 212.894 pacientes con varices y 212.894 sin varices, a través del programa nacional de asistencia sanitaria de Taiwán.

Todos los pacientes se inscribieron entre 2001 y 2013 y monitorizados hasta 2014. Los resultados han mostrado que las personas del primer grupo eran 5,30 veces más susceptibles de sufrir una trombosis venosa profunda, 1,73 veces más de riesgo de sufrir una embolia pulmonar y 1,72 veces más de riesgo de sufrir una enfermedad arterial periférica. “Pero son necesarias otras investigaciones para determinar si esta asociación es causal o si refleja un mismo conjunto de factores de riesgo” indican los investigadores que, como conclusión, recomiendan a este tipo de pacientes hacerse controlar regularmente por un profesional sanitario.

¿Por qué es necesaria una consulta vascular?

Porque por falta de un tratamiento o de un seguimiento es cuando un estancamiento de la sangre en las piernas puede, a largo plazo, derivar en graves complicaciones como trombosis venosa o embolia pulmonar. Cada año 65.000 españoles presentan la enfermedad tromboembólica venosa (ETV), que comprende un 60% de casos de trombosis venosa profunda (TVP) y un 40% de embolia pulmonar y que “mata más que los accidentes de tráfico, el cáncer de pulmón y el sida juntos” según la Sociedad de Médicos de Atención Primaria (Semergen) y es la tercera causa de muerte cardiovascular tras la cardiopatía isquémica y los accidentes cerebro vasculares, pero también la primera que se podría prevenir.

Diagnóstico vascular con eco-doppler

La insuficiencia venosa profunda afecta a entre un 11% y 24% de la población de los países industrializados y va a más. Además, no hay que olvidarse de la flebitis, que puede derivar en una ruptura de la variz, una complicación crónica, que puede derivar en una úlcera en la pierna.

Para tratar el problema, el especialista en vascular evaluará en primer lugar la importancia de la enfermedad venosa durante un examen clínica, primero de pie y luego tumbado. Un eco-doppler venoso confirmará el diagnóstico, medirá el alcance de la enfermedad y permitirá determinar el tratamiento adaptado más adecuado. En algunos casos con tratamientos conservadores (medias o calcetines de compresión, medicamentos venotónicos, cambio en el estilo de vida y la alimentación) es suficiente, pero por mi experiencia, cuando una persona acude a consulta ya es necesario eliminar la venas o venas enfermas.

Dtor. Crespo, médico especialista en vascular

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