Piernas cansadas y varices: no hay porque habituarse

Una de cada dos mujeres sufre insuficiencia venosa que se manifiestas por una sensación de piernas cansadas y pesadas, fatiga muscular y/o psicológica y venas antiestéticas. Para prevenir la aparición de estos problemas circulatorios es importante conocer las causas.

Vengan o no acompañadas de tobillos hinchados, de varices o manchas vasculares, las insuficiencias venosas hay que tomárselas en serio cuando aparecen.

La insuficiencia venosa

Puede surgir de forma primigenia o aparecer tras la presencia de coágulos de sangre en las venas (trombosis venosa). Cuidado tras el parto o una lactancia prolongada. Los síntomas que he indicado anteriormente deben darnos la señal de alerta.

Las varices son el resultado de un debilitamiento de las válvulas venosas, que han dejado de tener fuerza para frenar el descenso de la sangre por efecto de la gravedad. A veces, cuando son muy voluminosas, vienen acompañadas de edemas o manchas vasculares. Sin embargo, en muchas personas, dan origen a sensación de fatiga intensa o crónico, dolor y calor excesivo.

El estancamiento de la sangre en las varices puede contribuir a la formación de coágulos y flebitis. Por lo que no debemos descuidarnos y quedarnos exclusivamente en la parte estética del problema.

Factores favorecedores de las varices

  • La obesidad debe reducirse.
  • Cuidado con el cansancio deportivo. Excederse en el esfuerzo no solo afecta a los músculos o a la respiración. Las venas también sufren. Y sobre todo, evitar los deportes de impacto: tenis, pádel, squash, baloncesto, etc. que provocan picos de presión circulatoria que favorecen la formación de varices.
  • La ropa que compriman demasiado las ingles (pantalones vaqueros) pueden dificultar la circulación sanguínea en la zona femoral. Mejor ropa amplia.
  • Calefacción por suelo radial: El calor estanca la sangre a nivel de tobillos y de piernas y favorece la dilatación venosa y la formación de varices.

El embarazo y las varices

La compresión de los vasos sanguíneos por el útero gestante dificulta la circulación venosa. Cuidado con la formación de varices, que no son necesariamente visible en el caso de venas profundas en la pierna o en el muslo.

Un edema en los tobillos, dolores en las pantorrillas, fatiga muscular anormal durante el embarazo requiere de acudir a un especialista en varices.

Algunos gestos preventivos

  • Reducir los tiempos de estar de pie sin moverse, y lo mismo sucede con estar sentado demasiado tiempo. Al menos cada hora, estirar las piernas, al menos un minuto.
  • Bañar las piernas en agua templada con sal.
  • Realizar gimnasia apropiada, por la mañana y por la tarde: elevación, pedaleo, tijeras, etc.
  • Elevar ligeramente las piernas por la noche.
  • Elegir actividades físicas suaves: caminar, natación, bicicleta, et.
  • Y someterse a un tratamiento de varices a veces es muy útil.

Las varices no hay porque sufrirlas en silencio, hay soluciones. Si sufres de varices no dudes en acudir a un médico especialista en vascular y contarle vuestro problema. Él sabrá encontrar la solución a tu problema vascular.

Dra. Petra Navarro, medico éstético especialista en vascular

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